Cabeza

Cabeza. Modelo General

 

El cráneo está superficialmente separado de la cara por una línea sinuosa que parte de la raíz de la nariz, sigue el borde supraorbitario y el arco  cigomático, contornea inferiormente el conducto auditivo externo y la apófisis mastoides  y finalmente continua en la línea nucal superior hasta  la protuberancia occipital externa

En el cráneo se distinguen las siguientes regiones parietales: la región epicraneal, la región temporal y la región mastoidea. El contenido de la cavidad craneal comprende el encéfalo y las meninges.

La cara es inferior a la parte anterior del cráneo. Se puede dividir a la cara en dos grandes partes, una superior y otra inferior. La parte superior comprende cuatro regiones principales: dos medias, la región de la nariz y la región de las cavidades nasales, y dos laterales, las regiones orbitarias. La parte inferior o bucofaringea de la cara comprende diversas regiones dispuestas alrededor de la cavidad bucal y de la faringe.

 

Modelo 360° cortes cabeza

Corte 1

Corte 2

 

Corte 3

 

Corte 4

 

Corte 5

 

Corte 6

 

Corte 7

Corte 8

Corte 9

Corte 11

 

Corte 12

Corte 13

Corte 14

Corte 15

Corte 16

 

El cráneo se divide en dos regiones: la bóveda y la base. (véase cráneo)

Con respecto al contenido de la cavidad craneal, es necesario conocer el  desarrollo embrionario del encéfalo para comprender la  terminología que se usa en la designación de sus principales órganos en el adulto.

El encéfalo y la médula espinal derivan de una estructura tubular del ectodermo denominada tubo neural.

La parte anterior del tubo neural se expande y se divide en tres regiones por la aparición de dos  constricciones conocidas como vesículas encefálicas primarias. Prosencéfalo (cerebro anterior), mesencéfalo (cerebro medio) y rombencéfalo (cerebro posterior)

El mesencéfalo da lugar al cerebro medio y al acueducto mesencefálico (o de Silvio). Tanto prosencéfalo como rombencéfalo se subdividen y forman vesículas secundarias.

El prosencéfalo se diferencia en telencéfalo y diencéfalo, y el rombencéfalo lo hace en metencéfalo y mielencéfalo. El telencéfalo forma el cerebro y los ventrículos laterales. A partir del diencéfalo se desarrolla tálamo, hipotálamo, subtálamo y epitálamo.

El metencéfalo se convierte en protuberancia (puente), el cerebelo y la parte superior del cuarto ventrículo. Finalmente,  a partir del mielencéfalo se desarrollan el bulbo raquídeo y la parte inferior del cuarto ventrículo.

El encéfalo adulto presenta cuatro porciones principales; el tronco encefálico (tallo cerebral), el cerebelo, el diencéfalo y el cerebro. El tronco encefálico se continúa con la médula espinal y está constituido por el bulbo raquídeo, el puente o protuberancia y el mesencéfalo. Por detrás del tronco encefálico se halla el cerebelo y por encima el diencefalo. Apoyado sobre el diencefalo y el tronco encefalico, se encuentra el cerebro,  la parte más grande del encéfalo.

El cráneo y las meninges rodean y protegen al encéfalo. Las meninges craneales se continúan con las meninges espinales, presentan la misma estructura y de fuera hacia dentro, se denominan: duramadre, aracnoides y piamadre.

La duramadre, la más superficial de las tres meninges, es una membrana fibrosa. Conviene ser estudiada separadamente: duramadre raquídea y duramadre craneal.

La duramadre craneal, representa una especie de esfera hueca, que de una parte tapiza la cavidad craneal, y por otra envuelve la masa encefálica. Se estudian dos superficies, externa e interna, esta última da origen a importantes prolongaciones. Su superficie externa se aplica exactamente a la pared interna del cráneo, con la cual la unen numerosas prolongaciones fibrosas y vasculares. Esta adherencia, muy fuerte en la base, es más débil en la bóveda craneal, exceptuando en las suturas. Proporciona a los nervios y vasos que salen del cráneo prolongaciones tubulosas (vainas durales), que los acompañan hasta sus respectivos agujeros y más allá de éstos se continúan con el periostio extracraneal. Su superficie interna está tapizada por la hoja parietal de la aracnoides, que se le adhiere íntimamente. La duramadre por su superficie interna provee de cuatro  prolongaciones entre los diversos segmentos del encéfalo: la tienda del cerebelo, la hoz del cerebro, la hoz del cerebelo y la tienda de la hipófisis.

En la duramadre craneal las arterias proceden de varios orígenes: de las meníngeas anteriores, de la arteria meníngea media, de la meninge menor y de la meníngea posterior, que forman una red superficial, en la hoja externa de la membrana y una red profunda, en la hoja interna. Las venas forman una red superficial y una profunda. La red profunda drena en la red superficial, ésta a su vez está formada  por dos órdenes de vasos: unos que avanzan aisladamente; otros acompañan a los vasos arteriales en número de uno o dos para cada arteria. Se da el nombre de lagunas sanguíneas a las cavidades llenas de sangre venosa, por hallarse anexas a las venas, que se desarrollan con preferencia a cada lado del seno longitudinal superior. Estas cavidades, en forma de ampolla irregular (con granulaciones de pacchioni o sin ellas), presentan con el sistema venoso las siguientes relaciones: comunican con los senos, reciben las venas meníngeas, entran en relación, por uno o varios canales anastomóticos, con las venas cerebrales subyacentes y  reciben finalmente, cierto número de venas diploicas. Los nervios se dividen en anteriores lo cuales proceden del filete etmoidal del nervio nasal y se distribuyen en la parte inferior y anterior de la meninge fibrosa. Los laterales procedentes del ganglio de Gasser y, de la porción inicial del nervio maxilar inferior y el posterior que constituye el nervio recurrente de Arnold y se dirige a la tienda del cerebelo.

Piamadre, es una membrana celulovascular que se extiende inmediatamente sobre la superficie exterior de los centros nerviosos. La piamadre raquídea se compone de dos capas: una interna y otra externa separadas entre sí por una hendidura linfática, el espacio linfático intrapial. En cuanto a la piamadre craneal, se halla reducida a una sola capa, que es la capa interna (o intima pia)

Aracnoides, es una membrana serosa, situada entre la duramadre y la piamadre que se divide al igual que las anteriores en raquídea y craneal, ambas se componen de dos hojas, parietal y visceral.

Retomando las regiones que fueron mencionadas anteriormente, la región epicraneal ocupa  la parte superior del cráneo, está limitada anteriormente por la raíz de la nariz y por los bordes supraorbitario, lateralmente  por las líneas temporales superiores y posteriormente, por las líneas nucales superiores y la protuberancia occipital externa. En cuanto a su forma externa, en la parte anterior, se reconoce la glabela, que sobrepasa la raíz de la nariz y los arcos superciliares recubiertos por las cejas. Superiormente a los arcos superciliares se encuentran las tuberosidades o eminencias frontales y más posteriormente  las tuberosidades parietales. Finalmente la protuberancia occipital externa hace saliente en la línea media, en la extremidad posterior de la región. Esta constituida por piel gruesa en toda la extensión de la región. Es lisa, lampiña, y flexible anteriormente, sobre la frente; en cualquier otra parte, la piel es densa, resistente y cubierta por cabello. Bajo la piel se presenta un tejido celuloadiposo atravesado por trabéculas fibrosas gruesas y  resistentes, anastomosadas entre si y que se extienden desde la cara profunda de la dermis a la cara superficial del musculo occipitofrontal y de la  aponeurosis epicraneal. Por la parte profunda del tejido adiposo subcutáneo pasan las ramificaciones principales de los vasos y nervios. Los vasos sanguíneos y nervios convergen todos de la periferia hacia el centro de la región. Se pueden dividir en tres grupos: anterior, lateral y posterior. El grupo anterior comprende: un pedículo supraorbitario formado por el ramo lateral del nervio supraorbitario y por las ramas superficiales de la arteria y de las venas supraorbitarias; estos vasos y nervio pasan de la órbita a la región epicraneal frontal, atravesando el agujero o escotadura supraorbitaria situada a 3 cm de la línea media y un pedículo frontal medial, un poco medial al anterior, está constituido por el  ramo medial del nervio supraorbitario y por las ramas superficiales de la arteria y de las venas supratrocleares. El grupo lateral comprende además dos pedículos. Uno anterior o temporal, es anterior a la oreja y se compone de las ramas terminales de la arteria temporal superficial de las ramas de origen de las venas temporales superficiales y de los ramos terminales del nervio auriculotemporal. El pedículo posterior o mastoideo, posterior a la oreja, está formado por la rama occipital posterior de la rama auricular posterior y por las ramificaciones terminales del nervio occipital menor del plexo cervical. El grupo posterior se compone de las ramas terminales de la arteria occipital, de las venas satélites correspondientes, del nervio occipital mayor y del ramo cutáneo del ramo posterior del tercer nervio cervical. Las arterias se anastomosan entre sí, al igual que las venas. Las arterias son adherentes a las trabéculas fibrosas de la piel cabelluda.  Los vasos linfáticos pasan como los vasos sanguíneos, por la parte profunda de la capa subcutánea están repartidos a cada lado en tres territorios: frontal, parietal y occipital. Los linfáticos del territorio frontal van a los nódulos linfáticos cervicales laterales profundos: finalmente, los linfáticos occipitales drenan en los nódulos linfáticos occipitales y en los cervicales laterales profundos

Plano musculoaponeurótico está constituido por el musculo occipitofrontal. El  tendón intermedio es llamado aponeurosis epicraneal. La cara profunda del musculo occipitofrontal está separada del periostio por una delgada capa de tejido celular laxo, que facilita el deslizamiento de la piel cabelluda sobre el periositio de la bóveda craneal. Ésta lamina celular está atravesada por las ramas vasculares profundas destinadas al periostio.

El periostio es delgado y poco adherente al esqueleto, excepto a lo largo de las suturas y a la altura del agujero parietal.

El plano esquelético está constituido por el frontal, por la parte superior de los parietales y por la escama del occipital. En esta bóveda ósea se observan las suturas coronal, sagital y lamboidea, los arcos superciliares, las tuberosidades frontales, las tuberosidades parietales y los agujeros parietales. Estos están atravesados por las venas emisarias (de santorini), que comunican las venas del cuero cabelludo con las lagunas laterales y con el seno longitudinal superior. La pared contiene en su espesor, superiormente a la raíz de la nariz y a la parte medial del borde supraorbitario, divertículos de las cavidades nasales, y los senos frontales.

Profunda a la bóveda ósea se encuentran las meninges. La duramadre, poco adherida a la pared ósea excepto en las suturas, contiene el seno longitudinal superior, que se extiende de anterior a posterior, sobre la línea media, a lo largo del surco óseo de dicho seno, desde la cresta frontal hasta la protuberancia occipital interna. El seno recibe numerosos afluentes, algunos de los cuales discurren hacia el espesor de la duramadre (venas meníngeas y lagunas laterales) y otras en el tejido subaracnoideo (venas cerebrales)

Hemisferios cerebrales. La región epicraneal se corresponde con la fisura longitudinal del cerebro y con la parte de la cara lateral de los hemisferios.

La región temporal está situada en la parte lateral del cráneo, inferior a la región epicraneal, superior a las regiones mesentérica y parotídea y posterior a la región orbitaria

Está limitada superiormente, por la línea temporal superior, anteriormente, por la apófisis cigomática del frontal y por el borde posterosuperior del hueso cigomático: inferiormente por el arco cigomático. De acuerdo a su forma exterior la región temporal está deprimida en los sujetos delgados; es saliente y convexa en los niños y en los individuos gordos o en aquellos cuyo músculo temporal está muy desarrollado. Se reconoce en la parte media de la región el relieve formado por la rama terminal anterior de la arteria temporal superficial, que es tanto más sinuosa cuanto mayor sea el sujeto

En cuanto a su constitución posee vasos y nervios superficiales, la piel está recubierta de cabello, posterosuperiormente pero lampiña, flexible y fina inferior y anteriormente. Por la capa  subcutánea pasan los vasos temporales superficiales, el nervio auriculotemporal  y algunos ramos del facial.

La arteria temporal superficial asciende anteriormente al trago y de la arteria cigomaticoorbitaria, que se dirige  anteriormente hacia la órbita, y la arteria temporal media, inconstante, que penetra enseguida en los planos profundos de la región. La arteria temporal superficial se divide a 2 o 3 cm por encima del arco cigomático, en dos ramas terminales, una frontal y otra parietal. Estas dos ramas ascienden a la región epicraneal. Las venas que surcan la región se unen en un solo tronco, la vena temporal superficial, que suelen descender posteriormente a la arteria y anteriormente al nervio auriculotemporal. Algunas veces es anterolateral a la arteria. Los linfáticos drenan en los nódulos linfáticos parotídeos el nervio auriculotemporal asciende anteriormente al trago y posteriormente a los vasos temporales superficiales, se ramifica en la región temporal. El tejido subcutáneo de la región contiene también los ramos temporales, frontales y palpebral del facial, destinados a los músculos auriculares, frontal, corrugador de la ceja, prócero y orbicular del ojo.

La capa de tejido subcutáneo está limitada profundamente por la prolongación lateral de la aponeurosis epicraneal y por los músculos auriculares anterior y superior, que se insertan en dicha eponeurosis. La aponeurosi epicraneal está separada de la fascia temporal subyacente por una capa de tejido conjuntivo laxo. Ésta se ramifica de superior a inferior y, cerca de arco cigomático, las dos láminas se unen por medio de una delgada lamina de tejido conjuntivo denso (Gilis). Inferiormente al arco, la aponeurosis epicraneal tiene continuidad con la fascia masetérica. La fascia temporal subyacente a la aponeurosis epicraneal, de aspecto blanco nacarado, gruesa y muy resistente,  se extiende desde la línea temporal superior y el espacio comprendido entre las dos líneas temporales hasta el arco cigomático. Simple hacia arriba, se divide, hacia el tercio o el cuarto inferior de la región, en dos laminas que se insertan en los dos labios del borde superior del arco cigomático. El estrecho intervalo comprendido entre las dos hojas lleno de grasa y algunas veces se halla atravesado por la arteria temporal media.

Celda temporal: la fascia temporal limita con el esqueleto un espacio cuneiforme, la celda temporal, cuya arista superior es semicircular y sigue las inserciones de la fascia en la pared craneal. La celda temporal comunica por su base inferior con las regiones masetérica, de la mejilla e infratemporal.

El musculo temporal llena casi enteramente la celda temporal. Se inserta en la pared ósea de dicha celda y también en la mitad superior de la cara medial  de la fascia temporal. En la mitad inferior de la región, el musculo está separado de la fascia por una capa adiposa. Esta formación adiposa se prolonga de superior a inferior a lo largo del borde anterior del músculo, entre éste y la cara temporal del cigomático. Está en continuidad con el cuerpo adiposo de la mejilla y puede considerarse como una dependencia de esta masa adiposa

Las arterias y las venas temporales profundas, anteriores y posteriores, ramas de arteria y de la vena maxilares, así como los nervios temporales profundos anterior, medio y posterior, ascienden primeramente adosados al periostio entre las inserciones óseas del músculo temporal y después en el espesor de dicho músculo

El plano esquelético de la región, o fosa temporal, es deprimido anteriormente y convexo posteriormente. Está recorrido por las suturas que unen entre si las piezas óseas de la  región. Estas piezas son: la cara temporal del frontal, la parte inferior del parietal, la escama del temporal y la cara temporal del ala mayor del esfenoides. Su punto de unión se llama pterion

La fosa temporal comunica inferiormente con la fosa infrantemporal por medio de un ancho orificio comprendido entre el arco cigomático lateral y la cresta infratemporal medialmente.

Los huesos de la fosa temporal son delgados. La escama del temporal está a menudo reducida a una lámina delgada de tejido compacto

En cuanto a las meninges, la duramadre, muy poco adherente a la pared ósea, contiene en su espesor las ramas terminales de la arteria meníngea media y sus venas satélite. Los vasos pasan por los surcos óseos, que constituyen  la nervadura de hoja de higuera.

La roma frontal de la arteria meníngea media se dirige superiormente, y a la altura del ángulo esfenoidal del parietal origina una importante rama colateral dirigida superoposteriormente, llamada rama media. El origen de la rama media se sitúa en el ángulo esfenoidal del parietal. Este punto es 5 cm superior a la mitad del arco cigomático o 4 cm posterior a la órbita, en la prolongación de su borde superior la rama parietal se dirige superoposteriormente. Una línea vertical tangente al borde posterior de la apófisis mastoides cruza al mismo tiempo esta rama y la horizontal, que prolonga hacia atrás el borde superior de la órbita.

Hemisferios cerebrales: La región temporal corresponde a la cara lateral de los hemisferios cerebrales. Es la zona hemisférica relacionada con la región temporal se aprecian la extremidad inferior del surco central (cisura de rolando) y el segmento externo del surco lateral (cisura de Silvio). En las cercanías de esto dos surcos se agrupa la mayor parte de centros motores y sensoriales de la corteza, cuyas lesiones se traducen en signos característicos. Por esta razón deben establecerse lo más exactamente posible las relaciones que estos surcos, y en consecuencia los centros corticales vecinos, presentan con la superficie de la región temporal. La extremidad superior del surco central se encuentra en el plano sagital a 5 cm en el hombre y a 5.5 cm en la mujer, posteriormente al bregma, el bregma es 2 cm posterior a la mitad de la línea que va del surco nasofrontal a la protuberancia occipital externa, 18.5 cm posterior del surco nasofrontal o en el cruce del plano sagital con el plano biauricular. La extremidad inferior del surco central es 9 cm inferoanterior a la extremidad superior y 7 cm superior al borde anterior del trago. El surco lateral está representado por la bisectriz del anguilo agudo, abierto posteriormente, formado por la unión del plano trasversal que pasa por el borde superior de la órbita con la línea de prolongación del surco central hasta este plano

La región mastoidea está situada en la parte lateral del cráneo y comprende la apófisis mastoides del temporal y las partes blandas que la cubren. Está limitada: superiormente, por la cresta supramastoidea: inferiormente, por el vértice de la apófisis mastoides, anteriormente por el plano frontal tangente al borde posterior del conducto auditivo externo; posteriormente, por el bode posterior de la apófisis mastoides prolongado hasta el límite superior. Con respecto a su forma externa, la región mastoidea esta recubierta anteriormente, en una anchura de 1 cm aproximadamente, por la oreja, que forma con el resto de la región el angulo cefaloauricular, posteriormente a la oreja, la región convexa, y el saliente que forma varía con el desarrollo de la apófisis mastoides del temporal. Sobre su constitución la piel es gruesa, lampiña y lisa en la mayor parte de su extensión, excepto superoposteriormente, donde está cubierto de cabello. El tejido subcutáneo contiene vasos, nervios y algunos nódulos linfáticos. La arteria auricular posterior se divide, en la parte inferior de la región, en dos ramas: la rama occipital posterior, se dirige superoposteriormente y la rama auricular, anterior, asciende a lo largo del ángulo cefaloauricular. Las venas auriculares posteriores descienden hacia la yugular externa. Se encuentra también, en la parte posterior de la región, la vena emisaria mastoidea. Los linfáticos se vierten: unos, en los nódulos linfáticos mastoideos situados en el tejido subcutáneo, a la altura de la extremidad superior del esternocleidomastoideo; otros en los nódulos linfáticos cervicales laterales profundos. Por otra parte los nervios se dividen en sensitivos y motores. Los nervios sensitivos proceden de los nervios auricular mayor y occipital menor del plexo cervical. Las fibras motoras están destinadas al auricular posterior  y al occipital son proporcionadas por el nervio aurícular posterior del facial.

El plano musculofascial: este plano está constituido por los tendones de inserción del esternocleidomastoideo, del esplenio de la cabeza y del longisimo de la cabeza, cubiertos por una fascia muy adherente al esternocleidomastoideo, el más superficial de los tres

Esqueleto (ver cráneo)

Referencias

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Quiroz, F. Anatomía Humana. Tomo 2. Ed. Porrúa: 370-379